
- Fecha:
23 de
Julio al 22 de Agosto.
Leo, como signo de fuego, pone
énfasis en el desarrollo del ego. Se siente preparado para ejercer
poder e influir irradiando fuerza. Cree en él mismo y esto es la
base de su autoestima. Leo busca ser el rey de su propio reino.
Su finalidad es buscar la mayor
cantidad de vivencias posibles para ponerse a prueba. No le importa
arriesgarse, si con ello puede expresar y representar quién es ante
los demás. Está buscando una identidad diferenciada, la auténtica
expresión de él mismo para poder gritar: Yo soy. En este camino
hacia la autenticidad hay sinceridad, coraje, egoísmo y
exhibicionismo infantil.
Si en lugar de ofrecer generosamente su luz, pretende brillar para
ser admirado, caerá en la sobrevaloración, escondiendo detrás de la
apariencia de seguridad un complejo de inferioridad. En situaciones
en que los demás no le elogien o no le devuelvan la imagen que él
pretende proyectar, le costará admitir su fracaso. Es difícil para
Leo mantener contactos con aquellos que no le valoran.
Su regente, el Sol, le aporta el que crea en sí mismo, pero también
sentirse el centro del mundo. Cuando se reconozca parte de una
totalidad, comprenderá que cada ser humano es de igual importancia,
y nadie es mejor que nadie. Expresarse, sin necesidad de representar
papeles, ni falsos egos, le acerca a la verdadera autoconciencia. Ya
ha pulido el orgullo y no se comporta de una manera jactanciosa para
impresionar a sus semejantes.
Leo nos aporta la necesidad de asumir riesgos personales. También
nos aporta él mostrarnos sin miedo al ridículo de una manera
auténtica y reconocer que podemos decir en voz alta quienes somos.
El mundo necesita de esa parte especial que poseemos cada uno de
nosotros, valiosa porque es única. Ninguno de nosotros podemos
arriesgarnos a pasar por el mundo sin salir a escena. |