El
segundo más hermoso que viví
fue
cuando te oí decir
que
aceptabas ser mi novia
cuando me dijiste: “sí”.
El
minuto más hermoso que viví
fue
el del primer beso
tan
inocente, pero tan dulce
como olvidarme de eso.
La
hora más bella que viví
fue
cuando te sentí
protegida entre mis brazos
tranquilamente dormir.
El
día más hermoso que viví
fue
el de mi cumpleaños
porque Dios te envió a mí
y
fuiste mi mejor regalo.
La
semana más bella que viví
fue
cuando viajamos
luna de miel en vacaciones
donde vive el sol nos amamos.
El
mes más feliz que viví
fue
un febrero estival
eterno verano de amor
eterna estación primaveral.
El
año más hermoso que viví
creo que aún no ha llegado
será cuando después de nueve meses
tengamos un hijo a nuestro lado.